LOS CERDITOS ….DEL HIJO PRODIGO
Cuento basado en: Parábola del hijo pródigo: Lucas 15;11-32
Rafa, Sancho, Toto, Toñi, y sus primos; estaban convulsionados; pues tenían un nuevo cuidador, que les daba sus raciones de comidas; esas ricas y dulces algarrobas, que a ellos tanto les gustaba.
Pero éste, era tan diferente a los otros cuidadores, pues siempre estaba triste, y lamentándose, hablando solo, diciendo lo mal que se había portado con su padre y hasta con él mismo; también hablaba con ellos; (los cerditos) y se preguntaban: ¿Por qué estará tan triste este hombre?
(Toñi) -¡Shs, silencio! ¡Dejen de hablar, hagan silencio, por favor! Que aquí viene otra ves el hombre triste!
(Toto) -¿pero nos trae las algarrobas?
Rafa y Sancho dejan de discutir, y se acercan a la valla para recibir las primeras vainas de su comida preferida;
Entonces lo vuelven a escuchar a su cuidador decir: ¡Dichosos ustedes, cerditos que tienen quien les cuide y alimente! ¿saben una cosa? Yo también tengo mucha hambre, pero ni siquiera puedo comer de sus algarrobas; y fui un hijo amado por mi padre, nada me faltaba, pero un dia, le pedí me diera la parte de la herencia que me correspondía y me fui a otras provincias, viaje y derroché todo mi dinero, y ahora estoy aquí dándoles de comer a ustedes.
¡Ay!… ¡si pudiera volver! ¡no sería como antes, me portaría bien, sería obediente, no lo dejaría nunca mas!
¡No! ¡Que estoy diciendo!, ¡mi padre ya no querrá saber nada de mi, me he portado muy mal con él y hasta con mi hermano.
Si, porque lo dejé solo! ¡si tan solo tuviera valor para regresar, valor para enfrentarme a mi padre y decirle!: ¡Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y no soy digno de ser llamado tu hijo, hazme como a uno de tus jornaleros! ¡Perdóname! ¡Por favor!
¡Ah!¡si tan solo tuviera valor para decirle esas palabras a mi padre! …
Repitiendo esto; llorando en silencio y moviendo su cabeza en lamento, se alejó aquel joven a buscar mas algarrobas para llevárselos a los cerdos.
Pasaban los días, y siempre igual, nada parecía cambiar, este joven seguía triste; pero ya no hablaba; solo lloraba en silencio.
Hasta que un día no vino a darle algarrobas a los cerditos; éstos, comenzaron a gritar, berrear, gritaban a coro: ¡queremos comer! ¡Tenemos hambre! (claro que nadie les entendía) entonces vino el loro Juan, y les preguntó: ¿Qué les pasa, porque tantos gritos?
(Rafa): ¡Es que el “hombre triste” que nos daba de comer hoy no ha venido; y tenemos hambre!
(Juan): ¡Ha!,¡ni lo esperen mas!, porque lo he visto en el camino que lleva a su casa y no se lo veía tan triste, como antes, sino mas bien; seguro, confiado, y decidido, hasta creo que un poco feliz.
(Sancho): ¡Síguelo, y después, vienes y nos cuentas las novedades!
El lorito Juan voló, raudamente al camino, otra ves, y
aquel joven, iba caminando; pero, en su corazón solo latía el fuerte deseo de ver a su padre, y decirle personalmente, lo que tantas veces lo dijo en soledad, y hasta a los cerditos, lo ensayó tantas veces, como tantas veces había llorado,.
Pero a medida que se acercaba a su casa, su corazón comenzó a latir ccon mas fuerza, era como un redoble de tambores y mil preguntas se meszclaban en su mente: ..me perdonará mi padre? y recordaba las cosas que le había enseñado; también canciones, y comenzó a cantarlas, por lo bajo, se había tranquilizado, hasta que divisó su casa a lo lejos y a su padre, sentado en la sombra de la galería; allí, otra ves, se le aceleró el pulso, se detuvo, miraba a su padre, que al verlo se levantó de su sillón y comenzó a salir a su encuentro; … ¡aquel joven, no lo podía creer! ¡su padre caminaba hacia él! Entonces, él comenzó a correr hacia su padre, corría y lloraba, y cuando estuvo delante de él; se tiró a sus pies y dijo lo que tantas veces lo hubo ensayado: ¡Padre, perdóname, he pecado contra el cielo, y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo! ¡ hazme como a uno de tus jornaleros!
El padre lo levantó, y lo abrazó; y abrazados llegaron hasta la casa; el joven lloraba, pero el padre se regocijaba; y dijo a sus criados:
¡Hagamos fiesta, matemos el cordero engordado, y cambien, el vestido viejo de mi hijo por uno nuevo, y pongan también anillo en su mano; para que todos sepan que lo he restituido a su lugar de hijo y de dueño; porque, éste hijo mío estaba muerto, pero ha resucitado!…
La fiesta estaba en su apogeo cuando…
El hermano mayor de aquel joven regresó de sus labores en el campo y se asombró de escuchar tanta música desde lejos, y que provenía de su casa; al llegar, su padre lo recibe con la noticia de que su hermano menor había regresado a la casa.
y éste dice: -¡yo, siempre estuve contigo, y nunca me diste ni un cabrito para festejar con mis amigos; y a éste hijo tuyo, que despilfarró todo su parte de la herencia, le haces fiesta solo porque regresa!
-Su padre lo mira con amor y le dice: ¡hijo mío, todas mis cosas son tuyas! ¡solo tenías que pedírmelas! ¡ ven, y alégrate, tú también, porque, este hermano tuyo era muerto y ha resucitado!
-El loro Juan, que lo veía y escuchaba todo, siguió en la fiesta hasta que se acabó; y luego se lo contaba a todos cuantos encontraba, en su camino; así que cuando llegó hasta los cerditos, éstos, ya lo sabían; y la noticia se siguió, divulgando, hasta el día de hoy:
¡El Padre ha perdonado, a su hijo, quién lo había defraudado, y enseñó, a su hijo fiel, a pedir, a perdonar a disfrutar y ser feliz!
¡El perdonar te hace muy feliz! …
¿A cuál de los dos hijos te pareces?
Si eres obediente a tu padres y estudioso, ten confianza, todo te irá bien, siempre y cuando no critiques y acuses a los demás; y si te han hecho daño: PERDONA!
Por que si perdonas te sentirás mucho mejor, pues si practicas el perdón siempre, siempre serás muy feliz!
En cambio si te sientes identificado con el hijo que se fue de la casa, el rebelde y desobediente; pues te diré que a éstos siempre les va muy mal, pierden todo y siempre tiene muchos problemas. Pero si te arrepientes y pides perdón, con una promesa de que cambiarás;….Pues, seguramente.. Serás perdonado y gozarás otra vez de todos los beneficios de ser …HIJO!
CON AMOR ETERNO TE HE AMADO, POR TANTO TE EXTIENDO MI PERDÓN….(Es lo que nos dice Dios a nosotros en el libro de : Jeremías 31;3)
P:D (este cuento fue representado por actores en una iglesia local en el Calafate,Argentina, quienes agregaron diálogos)..
No hay comentarios:
Publicar un comentario