Romanos 8;18: Pues tengo por cierto
que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria
venidera que en nosotros ha de manifestarse.
Juan 16;33: Estas cosas os he
hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, YO he vencido al mundo.
La palabra aflicción describe sufrimientos físicos, sufrimientos de
la mente y del alma; como cuando se padece una enfermedad grave, se carece de recursos y aún los amigos y familiares lo
abandonan. Una situación así es bastante trágica, pero es mas frecuente de lo
que se piensa. También lo fue en la época del apóstol Pablo; y Jesús mismo lo
declaró en el texto arriba citado.
Pero como testimonio tengo para asegurarles que éstas promesas se
cumplieron y se cumplen en mi propia vida y siempre se cumplirán por que Dios
es Verás y toda su Palabra es la Única verdad en la cual podemos confiar.
Hace algunos años atrás, cuando mi familia y yo entrábamos
en los caminos de Dios comencé a experimentar tantos sufrimientos y en tantos
frentes de batallas, que llegué a pensar que me asemejaba a Job; pero en mis
oídos se repetía constantemente el primer texto de éste post: Romanos 8;18: Tengo por cierto que las
aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que
en nosotros ha de manifestarse
En aquel tiempo no sabía muy bien porque lo repetía tanto, ni
tampoco por que no se me olvidaba; pero hoy sé que era una cura, un
tratamiento, era una terapia; ERA Y ES UN RHEMA.
Rhema: Palabra viva, o palabra derramada, palabra de poder o
poderosa.
El Rhema es una palabra dada por El Espíritu Santo a nuestro
espíritu para ayudarnos a salir adelante, es una palabra que si seguimos la
inducción del Espíritu Santo y la repetimos con fe creyendo cada palabra y no
la desechamos, sino que nos aferramos a ella y la proclamamos; esa palabra, esa
promesa comienza a sanar nuestra alma y a abrir camino donde no lo hay.
Existen promesas en la Biblia que si las escoges, crees y las
repites con fe te ayudan y cambian nuestras vidas, y vencen a nuestros
opositores, porque tenemos el ejemplo de Jesús cuando fue tentado por el
enemigo, y aún con la palabra, pero lo que Jesús respondía era dado por el
Espíritu Santo y se ajustaba exactamente a la voluntad de Dios y entonces obró
el milagro de hacer desaparecer al enemigo por un tiempo, dice la biblia.
En este tiempo de crisis en todas la áreas de nuestras vidas, de
dificultades, de tropiezos y fracasos; es necesario que tengamos una promesa,
una espada de Dios, que es su Palabra y que
podamos conocerla de memoria y creer en ella con todas nuestras fuerzas y
decirla casi constantemente confiando en que ésa palabra obrará el milagro que
necesitamos. Dios es fiel.
Oración
Padre Celestial, te bendecimos y te damos gracias por tus Palabras y
promesas; nos prometiste un salvador y Redentor y enviaste a Jesús tu hijo
amado, y así todas tus promesas se han cumplido y se seguirán cumpliendo,
porque tú eres Bueno y Fiel.
Te damos gracias en el nombre de Jesús. Amén y amen!

No hay comentarios:
Publicar un comentario