1º Crónicas 5;20: Y fueron ayudados
contra ellos, y los agarenos, y todos los que con ellos estaban se rindieron en
sus manos; porque clamaron a Dios en la guerra, y les fue favorable, porque esperaron en Él.
Hace muchos años atrás, cuando aún vivía en mi país,
escuché una prédica que ocupaba éste texto junto con otros, pero llamó mi
atención, y me gustó mucho, ésta palabra: favorable.
En aquel tiempo no sabía que Dios, haría realidad las ideas que
rondaban en mi cabeza desde que era una niña, sobre salir de mi nación y venir
a la tierra de mis abuelos; puesto que aquellos pensamientos eran para mí una
vía de escape, un entretenimiento; era como ver una película mientras trabajaba
y solía pasar horas, pensando e
imaginando los amaneceres, los días, la gente, caminando en sus calles. Y no
conocía que de ésa manera Dios estaba comunicándose conmigo, me mostraba y
contaba lo que Él quería hacer en mi vida y mi familia, y estaba creando lo que
luego fue, y hoy es una realidad, ya no son pensamientos para entretenerme lo
cual yo creía en su momento.
Pero hoy también me doy cuenta de porque me gustó tanto ése texto,
lo que allí se relata y favorable.
Veamos el contexto de la situación: Todo el pueblo estaba
en medio de una guerra y mientras luchaban y peleaban por sus vidas al mismo
tiempo clamaban a Dios y creían que Dios los salvaría, por eso dice: clamaron a Dios en la guerra. Ya sabemos que la palabra en, significa dentro. Dentro
de la guerra estaban clamando, y…porque esperaron en Él. … Se
dan cuenta de la situación? …
Estaban
peleando, clamando y confiando! …
Es muy difícil de imaginar una situación así, pero creo que muchas
veces nos encontramos en momentos de singular magnitud que también hacemos lo
mismo, sin darnos cuenta; una oportunidad semejante se nos presenta cuando
nosotros, o un familiar está pasando por un problema de salud muy difícil, con
una enfermedad terminal, y si bien los médicos están haciendo todo lo posible
por salvarnos, también nosotros estamos clamando y confiando que Dios hará un
milagro, guiando a los médicos en el diagnóstico, en que receten los
medicamentos precisos, y que sus manos realicen la cirugía perfecta; Creo a mi
entender, que esto es: pelear, clamar y confiar.
Siguiendo con la palabra
favorable, tengo que decir también que por ser extranjera cada vez
que espero la resolución de mi permiso de residencia me emociona leer ésta
palabra en dicha resolución.
DIOS ES BUENO Y FIEL!
Oramos:
Padre amado, gracias por que TU nos eres favorable, por tu gran
amor, por tu misericordia y fidelidad! Gracias porque eres bueno, y siempre
suples todas nuestras necesidades
abundantemente conforme a tus propósitos. Te bendecimos Señor, te alabamos y
adoramos en el nombre de Jesús amen!

No hay comentarios:
Publicar un comentario